domingo, 16 de diciembre de 2012

LA VIDA (ISABEL MATA VICENTE)


La vida es bella (si la quieres vivir)


A primeros de noviembre, recibí un email de Isabel Mata ofreciéndome su libro, por si me animaba a leerlo y hacer una reseña del mismo. No me importa en absoluto abrir mis horizontes lectores a gente nueva, que en muchos casos no está tan anquilosada ni con las ideas ya agotadas. Pero antes de comprometerme a nada, le pregunté de qué iba el libro, porque hay temáticas que no me apetece leer (chick lit o novela rosa por ejemplo), ni estoy por la labor con un libro del que no tengo referencias de meterme un tocho de páginas entre pecho y espalda.

La respuesta que Isabel me dio fue la siguiente:
«La Vida tiene 129 páginas, no es muy largo. Son varios personajes que reflejan distintas vivencias. Hacia la segunda parte se van mezclando hasta llegar a un final totalmente inesperado.
El libro es distinto porque he descartado la maldad (aunque no es rosa, para nada), también tiene un punto de humor digamos que original.»
Fue suficiente para animarme a leer el libro, si bien ha tenido que pasar un mes para que pudiera hacerlo. Lo primero que tengo que decir, es que el resumen que me hizo Isabel de su libro La Vida es correcto, no intentó venderme gato por liebre. Aunque según mi lectoor Kindle, son menos páginas de las que ella me decía.


ARGUMENTO


Vamos a conocer la historia de un grupo de personas, muchas de las cuales no se conocen entre si, una dependienta que no ve futuro en su trabajo ni en su vida, una joven con un tumor cerebral, un joven propietario de un restaurante, un músico, una pareja de homosexuales, los padres de unos jóvenes que ya han volado de casa...
Vidas comunes, o tal vez no tan comunes, porque en ellos prevalece la bondad, que terminan cruzándose en Nueva York.




LA NOVELA


Portada de La Vida
Quizás sea un poco excesivo denominar a este libro novela, porque su extensión hace que más bien sea un relato largo, difícil de encuadrar por otra parte en ningún género, pues ni es una novela histórica, ni un drama ni una novela romántica. Simplemente, como la vida misma, tiene de todo un poco.
Si acaso, y por contraposición a la denominada novela negra, podríamos crear un nuevo género con esta novela al que llamaría novela blanca. Para validar esta teoría, esto es lo que dice la autora en el propio libro:
«Esta es una novela muy positiva, he omitido la maldad, no porque yo no sea realista sino porque en esta primera aventura me he negado a escribir sobre ella, ya tenemos bastante.»

También podríamos considerar esta novela como un cuento, al estilo de los guiones de Frank Kapra como el de ¡Que bello es vivir! que todas las navidades una u otra cadena televisiva se encarga de reponer para nuestro disfrute.
Sí, la vida está llena de cosas bellas por las que merece la pena vivir, de gente buena que ayuda a los demás, aunque no salga en los telediarios. En una época de crisis como la que nos está tocando vivir, es esa gente la que ha permitido que la sociedad no haya estallado aún, gente que da su apoyo y su casa a los que han sido desahuciados, que alimenta a familias que no tienen ni para comer... y todo sin publicidad.





IMPRESIÓN PERSONAL


Cada libro tiene su momento idóneo, un momento que en muchos casos no elegimos porque nos lo encontramos por casualidad. Es lo que le pasa a La Vida, en función del momento elegido para leerla, puede gustarte más o menos.
He de reconocer que La Vida me sorprendió. Es mucho mejor de lo que esperaba. Sobre todo es una bocanada de "buenismo", un libro que pone en primer lugar a personas que podemos encontrar en la vida diaria pero que nunca son los protagonistas porque "vende" mucho más la maldad, el morbo, la violencia.
Vende más un asesino en serie que un matrimonio que sigue amándose y tratándose con carió y respeto después de muchos años de matrimonio. Vende más una escena de sexo, cuanto más explícito mejor, que un hombre que antepone la amistad y el respeto al disfrute del placer sexual. Vende más una historia de alguien ambicioso que lucha por conseguir poder o dinero, que la de alguien para el que lo primordial es que la gente se sienta a gusto sin importarle la ganancia personal.


Comentaba la importancia del momento de la lectura. En mi caso fue tras leer una novela, que si bien me encantó, no tenía ni un solo personaje al que pudieras salvar de la quema. Todos tenían de un modo u otro un toque de maldad o una maldad plena. Tal vez por eso disfruté más del optimismo de esta novela, de la bondad que va adherida como una segunda piel a sus páginas.
No es que todo en la novela sea como en un cuento de hadas, porque para que resalte la bondad, es necesaria la presencia del mal. Y este se manifiesta en forma de enfermedades terminales, traición, miseria, drogas, alcohol... la vida misma, vamos.

Tiene además un final sorprendente como decía la autora y del que nada os voy a decir, pero que permite una lectura diferente a todo lo que has leído hasta ese momento. En realidad no se trata de un final, sino que podríamos hablar hasta de tres finales, una hábil creación literaria de la autora.


Mas no todo es perfecto. En algún momento tengo la impresión de que a la autora se le va un poco la mano en la "catequesis". Y por catequesis no me refiero a adoctrinamiento religioso, sino a filosofía de vida
 Es cierto que lo que nos cuenta es verdad, que son ideas que muchos compartimos en estos momentos de indignación contra los poderosos cuyo objetivo parece ser desanimar a la gente para de ese modo aumentar su docilidad, pero en ciertos momentos alarga innecesariamente unos diálogos que parecen una proclama.
Tampoco terminó de cuadrarme que, siendo una novela con un fondo totalmente realista, presente en la segunda parte algunos puntos totalmente irreales que creo en nada contribuyen al objetivo final de la novela, que no es otro que mostrarnos que, pese a todo, la vida puede ser bella.



RESUMIENDO


Un libro recomendable para aquellos que quieran una bocanada de ánimo ante tanta desgracia, calamidad y maldad como la que nos rodea
. Una lectura que, como ese sorbete de cava que se sirve tras una comida copiosa, puede servirnos de ayuda tras una lectura densa y dura, a pasar hacia otro libro con un ánimo más alegre.
Una lectura que me atrevo a calificar de desintoxicante.


Para terminar, una frase que la autora nos deja en su libro y con el que a modo de reflexión, termino esta reseña:
«Solo unos pocos saben, entienden la verdad, conocen la vida.»



DATOS TÉCNICOS


Páginas 128 (estimación)
Versión Kindle amazom: 2,99 €   




VALORACIÓN: 7/10

12 comentarios:

  1. Me has presentado un libro del que nunca había oído hablar pero que me llama la atención, sobre todo por tratar sobre la vida misma, sin recurrir a super héroes o tramas demasiado enrevesadas. Me desanima un poco lo que dices sobre la catequesis que hace la autora, pero aún así y dado que es cortito, no me importaría leerlo. Intentaré hacerme con él. 1beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La palabra catequesis puede inducir a error, puede hacer pensar en temática religiosa. Realmente no hay nada de eso. Anímate a leerlo, que lo harás de una sentada y te hará reflexionar un rato y te ayudará a descansar entre lecturas de esas que te dejan abotargada el alma.

      Eliminar
  2. Muchas gracias por regalarme tu tiempo con esta reseña, Pedro. Me siento muy honrada con ella. Deseo que tengas una Vida muy plena y feliz, a ti y a todos tus lectores.

    ResponderEliminar
  3. Leí la vida y después tuve el inmenso honor de conocer personalmente a Isabel, y me di cuenta, Pedro, de que su libro refleja exactamente la forma de ser de su autora. Ella es la vida, ella es así, buena persona, honrada, con principios, simpática, amiga de sus amigos...

    Estoy completamente de acuerdo contigo en todo lo que dices en la reseña, incluso en lo de la "catequesis", jajajaja...Es verdad, al principio pensé incluso dejarla (creo que el comienzo es el momento más didáctico, por decirlo de otra forma), pero luego seguí leyendo y me encantó lo que encontré. Enhorabuena por la reseña. Conozco a Isabel y sé que la apreciará de verdad. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Tu libro, Isabel Mata, es desintoxicante, es verdad lo que dice la reseña. Me dio mucha fuerza y alegría; aunque te parezca exagerado, empecé una nueva etapa con tu libro.
    Gracias Isabel.
    Un beso fuerte.

    ResponderEliminar
  5. No me extraña de tan estupenda y esclarecedora reseña, pues, este libro me entusiasmó desde principio a fin, una novela (que podría muy bien ser la vida misma) y que me dejó con un hermoso sabor de boca. felicidades a la autora, Isabel Mata. Y cómo no, a Pedro, por su excelente reseña. Un feliz día para todos.

    ResponderEliminar
  6. Isabel, me parece genial la forma de analizar tu libro, estoy completamente de acuerdo, sin caer en ñoñerias, hace que veamos la vida de una forma diferente, en realidad, puede ser asi para muchas personas, yo siempre confio en la bondad que todavia existe por ahi, aunque esté muy escondida y predominen las cosas malas y un comentario que habla de suprimir... a mi me gusta tal como está. Espero que sigas escribiendo, un beso

    ResponderEliminar
  7. Ni siquiera conocía esta novela, pero creo que me la voy a llevar apuntada a pesar de esos pequeños peros que le pones. A veces necesitamos una dosis de "buenismo" en este mundo en el que todo es maldad y ambición :)

    un beso shakiano!!

    ResponderEliminar
  8. Una entrada de lo más interesante, que te deja con la intriga. La verdad es que buena falta nos hace a menudo un soplo de esperanza. Enhorabuena!!


    Quieres leer "Algo más que vecinos"?

    ResponderEliminar
  9. No conocía el libro pero creo que por lo que cuentas me podría gustar, sobre todo porque refleja situaciones cotidianas y porque parece una lectura ideal para levantar el ánimo en estos días. Tomo nota
    besos

    ResponderEliminar
  10. Este tipo de relatos muchas veces te sirve para recargar unas pilas de optimismo por la vida ne momentos de desgaste. No lo he leído pero tiene buena pinta.

    ResponderEliminar

Analytics