martes, 26 de noviembre de 2013

UNA VERDAD DELICADA (JOHN LE CARRÉ)


Verdades incómodas






FICHA TÉCNICA

Título: Una verdad delicada
Aytor: John le Carré
Editorial: Plaza & Janés
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 361
PVP: 22,90 €





JOHN LE CARRÉ

Cuando leí Un traidor como los nuestros, pensé que estaba ante la última novela de John le Carré. Porque cuando la gran discusión a nivel mundial, (en España no es discusión sino decreto ley) es la edad de jubilación, que queramos o no va a llegar como mínimo a los 65 reales, aunque en muchos casos lo sobrepasará y llegará hasta los 67 o incluso los 70 años, John Le Carré, que ha sobrepasado ya la barrera de los ochenta años (nació en octubre de 1931), está muy lejos de la jubilación y acaba de presentarnos su nueva novela: Una verdad delicada.

Dice la
wikipedia de él:«Fue profesor en la de Eton entre 1956 y 1958. Perteneció al cuerpo diplomático británico entre 1960 y 1964.» En realidad un eufemismo para decirnos que trabajó en el servicio secreto británico, que tuvo que abandonar cuando se descubrió que era él el que estaba publicando las novelas de espías, que en cierto modo desentrañaban el modo de ser del servicio secreto británico.

John Le Carré es el mejor representante de lo que podíamos llamar novela de espías, aquella que comenzó en 1961 con el agente Smiley en Llamada para el muerto, y que de un modo u otro ha continuado hasta nuestros días, con las veintidós novelas que ha publicado en España hasta el momento:
Llamada para el muerto (Call for the dea, 1961). Serie "Smiley"Asesinato de calidad (A Murder of Quality, 1962). Serie "Smiley"El espía que surgió del frío (The Spy who Came in from the Cold, 1963). Premios Edgar y Gold DaggerEl espejo de los espías (The Looking Glass War, 1965)Una pequeña ciudad de Alemania (A Small Town in Germany, 1968)El amante ingenuo y sentimental (The Naïve and Sentimental Lover, 1971)El topo (Tinker, Tailor, Soldier, Spy, 1974). Serie "Smiley"El honorable colegial (The Honourable Schoolboy, 1977). Serie "Smiley"La gente de Smiley (Smiley's People, 1979). Serie "Smiley"La chica del tambor (The Little Drummer Girl, 1983)Un espía perfecto (A Perfect Spy, 1986)La casa Rusia (The Russia House, 1989)El peregrino secreto (The Secret Pilgrim, 1990)El infiltrado (The Night Manager, 1993)Nuestro juego (Our Game, 1995)El sastre de Panamá (The Tailor of Panama, 1996)Single & Single (Single & Single, 1999)El jardinero fiel (The Constant Gardener, 2001)
Amigos absolutos (Absolute Friends, 2003)La canción de los misioneros (The Mission Song, 2006)El hombre más buscado (A Most Wanted Man, 2008)
Un traidor como los nuestros (Our Kind of Traitor, 2010)
Una verdad delicada (A delicated truth, 2013)


Es el responsable de habernos contado un mundo oculto, el de los agentes secretos que lucharon durante la guerra fría, una lucha entre Rusia y Occidente, que con la caída del muro de Berlín y la desintegración de la URSS parecía que ya no tenía sentido. Por eso Le Carré se recicló y pasó a mostrarnos una realidad distinta, cómo los tiempos han evolucionado y con ello los intereses de los poderosos. Porque espiar se sigue espiando y los servicios secretos siguen estando detrás de los acontecimientos mundiales.
Así en El sastre de Panamá se hacen presentes los intereses americanos en esa delicada parte del mundo tan cercana a ellos y su manipulación de gobiernos para seguir teniendo ese enclave bajo control.
El jardinero fiel suponía una denuncia contra las multinacionales farmacéuticas que utilizaban los países africanos y sus habitantes como conejillos de indias.
Vuelve en La canción de los misioneros a África para denunciar la intrusión de las grandes corporaciones multinacionales en la política y vida de aquellas gentes con el único propósito de explotarlas y sacar cuantos más beneficios mejor.
En El hombre más buscado nos muestra las paranoias de los servicios secretos ahora que sus objetivos han cambiado desde los atentados del 11 S, en que los islamistas son el objetivo a combatir aunque no se tenga ni idea de cómo.
En
Un traidor como los nuestros, el protagonista no podía ser otro que el mundo de las finanzas internacional.
Una verdad delicada nos muestra las trastienda de algunas operaciones secretas, auténticas chapuzas en las que el negocio de la venta de armas es el fin último de muchas operaciones.





ARGUMENTO

Cerca de su jubilación, «un funcionario británico de rango medio, arrancado de su mesa en uno de los departamentos más prosaicos del Ministerio de Asuntos Exteriores de Su Majestad para asignarle una misión secreta vital para la seguridad.» (Página 11)
Sólo asiste como observador, pero está muy lejos de darse cuenta de que la operación realizada en Gibraltar, es una auténtica chapuza que termina con esos eufemísticamente llamados “daños colaterales”.

Años después, una vez jubilado y “recompensado” su trabajo con el título de Sir, llega a su conocimiento lo que realmente pasó en aquella noche. ¿Debe callar o dar a conocer a la opinión pública una verdad que puede resultar para su gobierno muy delicada?





UNA VERDAD DELICADA

«¿Son Toby y Giles espías? ¡Nada más lejos! Son excelsos diplomáticos de carrera que, como muchos otros, han acabado en las mesas de negociación del inmenso mercado de la información secreta del mundo libre.» (Página 67)

Una verdad delicada supone un nuevo paso adelante en la visión del mundo de los espías, que tan bien se define en la cita del libro que acabo de mostraros.
Y distinta tiene que ser porque el mundo ha cambiado y la palabra patriotismo parece haber tomado un significado diferente y es utilizada para encubrir los disparates hechos en beneficio propio.
La realidad española, esa que tanto nos asquea con sus políticos corruptos, parece un juego de chiquillos en comparación con lo que nos muestra Una verdad delicada. A fin de cuentas, lo nuestro es pura especulación con el terreno y el ladrillo. Lo que John le Carré nos muestra es el afán de rapiña, el tráfico de información ligado con el tráfico de armas, la compra-venta de datos delicados. La diferencia es que lo que antes se realizaba por motivos ideológicos, ahora es el factor económico, no de la nación sino el suyo propio, el que mueve a estos personajes.
Una realidad que nunca llega a salir a la luz, pues aunque se descubra, los propios servicios secretos se encargan de taparlo todo.
¿Realidad? ¿Imaginación? Basta con ver el último escándalo de escuchas ilegales realizado por Estados Unidos a sus “amigos” occidentales, para darse cuenta de que la realidad supera la ficción. Porque detrás de estas escuchas hay mucho de espionaje industrial.

Esta novela es puro estilo John Le Carré. Con personajes normales que se encuentran en el lugar inapropiado en el peor momento, lo cual les lleva a la disyuntiva de convertirse en héroes o dejarse corromper.
Es el caso de Probyn, ese oscuro funcionario que al final de su carrera es llamado para cumplir el papel de observador en una peculiar operación de los servicios secretos. O el del ambicioso Toby, un joven funcionario en alza que ve como su jefe, un aún más ambicioso ministro del Foreing Office está montando a sus espaldas una sospechosa operación que sospecha es más en beneficio propio que el de la nación. O el de Jeb, soldado profesional al servicio de su nación, al que los hechos acaecidos durante la operación suponen la gota de agua que colma su ya rebosado vaso de hechos insoportables.
¿Deben callar? ¿Qué es más importante, la verdad o el supuesto interés nacional?

Ese es el fondo de la cuestión, el de aquellos chanchullos privados de presuntos “servidores” de la nación, que se encubren bajo el pretexto de ser de “interés nacional”, de que en aras de ese presunto interés de la nación, lo que menos importa es la verdad.
A fin de cuentas los ciudadanos somos como niños pequeños a los que hay que dosificar la información, evitándonos todos los datos que puedan suponer una verdad incómoda. ¿Incómoda por qué? Porque supone destapar las vergüenzas de unos pocos que utilizan los recursos de la nación en beneficio propio.


Es Una verdad incómoda una novela que mantiene ese pesimismo propio de la literatura de John le Carré, esa imposibilidad de poder vencer a los mecanismos del poder que como una rueda de molino, aplastan todo lo que se oponga a sus intereses. Y que los intereses privados se transformen en intereses nacionales es el siguiente nivel al que nos está llevando la corrupción.


Hay que destacar el lenguaje con el que John le Carré ha trenzado esta novela. Diferente, refinado, aristocrático. En sintonía con unos personajes que no representan a la clase media ni baja inglesa, sino a la élite, a aquella que a través del lenguaje intenta marcar diferencias con el pueblo llano.





IMPRESIÓN PERSONAL

Sigue en plena forma, esa es mi conclusión tras leer Una verdad delicada. Sigue creando una atmósfera única de personajes singulares sin haberse quedado anquilosado en aquellos años de la guerra fría que le elevaron a la fama.
Es sorprendente la valentía con la que aborda temas de actualidad espinosos como es la lucha contra el terrorismo (en la que todo parece valer), el negocio de la industria farmacéutica, el tráfico de armas, la corrupción o, la sistemática ocultación de la verdad a los ciudadanos, de aquellas verdades que puedan resultar “delicadas” para los sensibles espíritus de los votantes, no vaya a ser que se sientan molestos y se rebelen.

El lenguaje que emplea es también único, muy rico, adaptado a sus personajes.

¿La pega? Es John le Carré y todas sus novelas están envueltas en pesimismo, en desesperanza. En eso no ha cambiado con los años. Por eso, es seguro que Una verdad delicada gustará a aquellos que siempre han disfrutado con las novelas de Le Carré. Pero si no te gustaron las anteriores, tampoco lo hará ésta.





VALORACIÓN: 8/10




Gracias a Editorial Plaza & Janés que me ha facilitado un ejemplar de esta novela para su lectura y reseña.


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13 comentarios:

  1. He ido de puntillas por la reseñas. La empecé ayer y aún no me he formado una opinión ya veremos como acaba.

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  2. Pues no sé, Pedro; no he leído nada de Le Carré y no es mi tema favorito. Tal vez algún día me ponga con él, a ver qué pasa. Un saludo.

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  3. No he leído nada de este autor porque las novelas de espías no me llaman nada, pero al final tendré que probar para decidir si me gustan o no, besotes

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  4. Pues yo no he leído nada del autor pero no lo descarto, aunque no sé si ese aire de pesimismo me vendría bien. La verdad es que es un autor que siempre me ha llamado la atención pero por unas cosas u otras no he leído nada. Besos

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  5. Me costó cogerle el punto pero luego me gustó bastante
    besos

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  6. Leí la reseña de Tatty el otro día y me lo llevé apuntado

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  7. Todavía no he leído nada del autor... y la verdad es que no es de los que me llame mucho U.U

    Besotes

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  8. No leí nada de este autor, pero tampoco me llama.

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  9. Aunque he visto algunas películas basadas en su obra, me estrenaré literariamente con él con esta novela, así que paso de puntillas por tu reseña.

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  10. No he leído nada de este autor, que las novelas de espías nunca me han llamado la atención. Pero me has dejado con ganitas de probar...
    Besotes!!!

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  11. Nunca he leído a DeCarré, pero no me ha gustado lo del tono marcado de desesperanza. De momento, no la leeré.

    Besos.

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  12. Esta es la primera novela que he leído de Le Carré y creo que es un buen comienzo para adaptarse a su estilo. Me ha parecido muy light en cuanto a lo que tengo entendido que debería llevar las novelas de espías.

    Un beso.

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  13. Es mi actual lectura, sí que paso de puntillas por la reseña. Me quedo con que la has disfrutado.
    Besos.

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