jueves, 2 de abril de 2015

SI A LOS TRES AÑOS NO HE VUELTO (ANA R. CAÑIL)

Historias de amor: amor de mujer, amor de madre



FICHA TÉCNICA

Título: Si a los tres años no he vuelto
Autor: Ana R. Cañil
Editorial: Espasa
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 399








ANA R. CAÑIL


Ana M. Cañil es la autora de Si a los tres años no he vuelto. Cañil es periodista y éste es su primera novela, pues hasta ahora había escrito artículos periodísticos y La mujer del maquis, Premio Espasa de Ensayo 2008
Si a los tres años no he vuelto iba a ser también un ensayo sobre un tema que hoy es de máxima actualidad: 
Los niños robados tras la Guerra Civil y enviados al seminario o entregados en adopción a familias adeptas al régimen.
Pero en su acercamiento al tema, en las entrevistas que realizó a antiguas presas de Carabanchel, tropezó con la figura de la "Topete", que estuvo al frente de la maternidad de la cárcel.
El acercamiento a esta persona, requería novelar su vida. Fue así como nació esta novela y uno de los grandes aciertos de la misma: por qué esta mujer actuó como lo hizo.







ARGUMENTO


Si a los tres años no he vuelto es la historia de dos mujeres, Jimena Bartolomé y María Topete. Dos mujeres con una manera totalmente diferente de enfocar la vida y el amor, cuyas vidas van a cruzarse, o quizás sería más correcto decir que van a chocar.
Dos poemas van a presidir el libro: 
El poema de la loba parda y el Romance de la condesita del que proviene el título del libro. 

«Deja los meses condesa,
por años has de contar.
Si a los tres años no he vuelto,
ya puedes salirme a encontrar.
Luis cambió la última estrofa del romance, porque lo que tenía muy claro es que a él nadie iba a darle por muerto. No pensaba dejarse matar.»
 (Página 74)


Jimena Bartolomé es apenas una niña de catorce años que vive en Rascafría, donde ayuda a su familia en el mantenimiento de una posada, en la que un verano conoce a Luis, un joven que está allí pasando las vacaciones con su familia. Es el comienzo de un explosivo amor que prende su llama en el corazón de ambos jóvenes, que a pesar de la gran diferencia de clases sociales, no pueden evitar enamorarse. Unos años después, pese a la oposición de su madre, Luis lleva a Jimena a vivir a Madrid para casarse con ella. Son tiempos convulsos. Ha estallado la guerra entre los españoles y Luis que está afiliado al partido comunista, pelea por sus ideales y por su amor.
Ya antes de acabar la guerra, empiezan las purgas contra los comunistas, por lo que Luis tiene que esconderse, siempre con la ayuda de su hermano. Ante la caída de Madrid, no le queda más remedio que huir fuera del país, hacia un destino que ni su mujer ni su hermano conocen, para no comprometerlo. 

Jimena se encuentra sola en una ciudad que no le es familiar. Cuenta con la ayuda de su cuñado Ramón, que pese a sus buenos contactos con los vencedores (siempre fue un especialista en negociar con los que tuvieran el poder), no puede evitar que sea encarcelada. No hay cargos contra ella, y lo único que puede conseguir Ramón, es que físicamente el maltrato no sea excesivo.
Lo que no sabe, es que Jimena está embarazada y en la cárcel va a encontrarse con María Topete, una mujer defensora a ultranza del nuevo régimen, que pasó un tiempo en la cárcel por culpa de los "rojos", de los que ahora tiene ocasión de tomar cumplida venganza. Tiene además una obsesión: los hijos de las prisioneras, unos hijos a los que quiere "rescatar" de sus manos para poder hacer de ellos hombres de futuro en esta nueva España.
En choque ente Jimena Bartolomé y María Topete es inevitable cuando ésta se entera de que está embarazada.



Si a los tres años no he vuelto fue uno de los mejores libros que he leído en el 2.011 y teniendo en cuenta el gran nivel de libros que tuve la suerte de disfrutar este año, es mucho decir.





PERSONAJES

Si bien es cierto que Si a los tres años no he vuelto está llena de un buen número de personajes secundarios muy bien trazados, la gran fuera de esta novela reside en el enfrentamiento de dos personalidades contrapuestas, en dos personajes tan bien dibujados y con una personalidad tan fuerte, que es imposible olvidarlos. 

Jimena Bartolomé


Casi podríamos titular este personaje con una canción de Julio Iglesias: De niña a mujer. Porque una niña es la que con catorce años se enamora de un chico algo mayor que ella. Y prácticamente sigue siendo una chiquilla cuando corre detrás de él a Madrid, no sea que la guerra recién comenzada los separe para siempre sin antes haber podido disfrutar del amor. Pero esta niña deja de serlo desde el momento en que entra en la cárcel llevando consigo algo por lo que está dispuesta a luchar contra quien sea: el fruto de su amor con Luis, un niño aún sin nacer pero que defenderá contra quien pretenda impedir ese amor.
Me gusta la definición que a través de un personaje se hace de Jimena:

Jimena lleva dentro la firmeza de Peñalara, como ella dice, y la agilidad de todos los ríos del valle del Lozoya, como le digo yo. Aquella mujer era las dos cosas, roca y agua. (Página 66)


La dureza de la roca, inamovible en sus convicciones, en su amor. Pero fluyendo como el agua, que busca siempre una salida, filtrándose por cualquier resquicio para seguir adelante. Ambas cosas son necesarias para poder seguir adelante en una situación tan desesperada, tan desesperante como la que sufrirá en su vida esta mujer. 


María Topete


Sin este personaje, no podría destacar tanto la figura de Jimena, porque nada hay tan importante en una novela como para captar la atención de un lector, que un malo malísimo. Y ese es el secreto de esta novela, la maldad de esta mujer, causante además de que nos encontremos frente a una novela y no frente a un ensayo.
Porque algo de lo que adolecen muchas novelas cuando nos presentan a un malo rematado, es la justificación de sus acciones. Con dos pinceladas nos tenemos que creer que esa maldad es algo innato en él, vamos, que nació así y no tenía otra manera que comportarse tal cual lo hace.
Sin embargo en 
Si a los tres años no he vuelto, la autora se toma la molestia en dedicarle numerosas páginas a contarnos la vida de esta mujer, de cómo ha llegado a ser como es. Es cierto que su figura tampoco es tan extraña, muchas veces nos hemos podido encontrar a lo largo de la vida a mujeres a las que el amor parece que en su día les dio la espalda y las convirtió en seres amargados (esto también es válido para los hombres, aunque no sea el tema de esta novela).
María Topete nació y creció en la rama pobre de una familia con mucho dinero e influencia. Apoyada por su tía, siempre aspiró a más, a codearse con la nobleza y toda la gente más adinerada de la buena sociedad del Norte de España. Pero eso no era fácil con los parcos ingresos de su padre y los numerosos hermanos con los que había que compartir ese dinero.
Todo parecía cambiar para ella cuando a su paso surge el amor, el amor con un joven de muy buena familia. Un amor que mantienen escondido a sus familias y que finalmente no llevará a ningún sitio por la mojigatería de María, asustada ante el descontrol que para su vida supone el sexo. Un sexo por otra parte solo atisbado, pero que no se siente capaz de controlar. Pueden más sus prejuicios morales que su amor.


¿Hay algo más peligroso que una mujer frustrada sexualmente, no tanto por culpa de los demás sino de ella misma? Por eso para ella su participación en la cárcel, que empieza de un modo voluntario, es una cruzada. Una cruzada que en un momento dado cobra para ella mayor significado cuando lee una publicación del doctor Vallejo Nájera en la que se culpa al ambiente social en que se crían de que los niños de los rojos salgan con esas ideas tan perniciosas para la sociedad. Por eso quiere rescatarlos de las garras de su madre, arrancarlos de sus auténticas familias para criarlos en hogares en los que pueda hacerse de ellos auténticos españoles defensores de la fe auténtica.
Sí, hay algo más peligroso que una mujer frustrada sexualmente: Una mujer frustrada y que intente imponer su fe a los que con ella están. Una imposición no por la palabra, sino desde la posición de fuerza que la da su puesto en la cárcel.






IMPRESIÓN PERSONAL


Sé que muchos estáis bastante saturados de novelas sobre la guerra civil. Por eso para empezar os pido que os dejéis de prejuicios y leáis este libro, no os arrepentiréis de hacerlo.

Cuando comentaba tras terminar de leer este libro con el amigo que me lo había recomendado mis impresiones, le decía que en algunos momentos era tremendamente angustioso, a lo que él me contestó que se pasó toda su lectura pidiéndola a su autora que le contara cómo acababa (es lo que tiene ser familia de ella), a lo que ella le respondió, sin destripar el libro: No hay que perder la esperanza, algo muy semejante a lo que en la contraportada se nos dice:
«Frente a una antagonista de ese calibre, para Jimena solo cabe un destino de desesperanza... o no»


Todos los que somos padres, y me imagino que con mucha mayor razón las que sois madres, podréis comprender la angustia que transmiten unas páginas en las que se nos narra la desesperación de una mujer que ve cómo intentan arrebatarle a su hijo, el amor de su vida, lo único que le queda de su gran amor, del que nada sabe y del que no sabe si volverá a saber algo. 

Otra cosa que me ha encantado de este libro, es 
la historia de amor entre Jimena y Luis. Muchos son los libros que se apoyan en una historia de amor ante la que tienes que decir como en el célebre anuncio: Vale, acepto pulpo como animal de compañía. Pero en que no ves amor por ningún lado, todo lo más sexo y a veces ni eso.
No ocurre así en Si a los tres años no he vuelto, porque desde el primer momento se hace creíble una historia de amor que surge como una chispa que prende en un pasto seco, imparable, incontrolable. A veces es solo eso, sin tanta palabrería.

«Lo de Jimena y Luis había sido más que un flechazo de adolescentes en verano; había sido un reconocimiento de dos almas que se encuentran y dos cuerpos que se atraen, aunque el fuego abrase y la presión del entorno asfixie». (Página 21)


Desde el punto de vista político, también me ha gustado una historia, bien es cierto que de buenos muy buenos y malos muy malos (aquí hay que incluir además de a la Topete a la suegra), pero en que las cosas se llaman por su nombre. Así hablando de Rascafría, la autora nos dice:
«El pueblo había caído del bando legal, el republicano» (Página 17)


Aunque algunos lo quieran olvidar, esa era la realidad en el año 1936, la legalidad estaba del lado de la República, los sublevados eran los llamados nacionales.

De todos modos, no se trata en este libro de darnos una lección de historia, por más que los hechos que se narren sean verídicos, por más que existiera esa cárcel de mujeres de las Ventas y la maternidad a la que luego se llevó a algunas madres. Lo que se trata es de contarnos los sentimientos de unas mujeres que, además de perder la vida muchas de ellas, veían como también podían perder lo único que en este mundo las interesaba: sus hijos.



Queda dicho: Una lectura imprescindible






Lectura facilitada por la Biblioteca Municipal de Móstoles





VALORACIÓN: 10/10






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14 comentarios:

  1. Entre ese "imprescindible" y la nota de 10, habrá que anotarlo en la lista si o si. Gracias y un beso!

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  2. Despúes de leer tu reseña me es imposible no querer leerlo, besotes

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  3. No conocía ni el libro ni a la autora pero después de leer tu reseña pinta francamente bien.

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  4. Este libro es impresionante. Lo leí hace ya dos años y lo llevo en mi memoria. Precioso!!
    Bs.

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  5. No lo conocía pero lo apunto sin falta!! :D
    Un beso

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  6. Qué pintaza! Este es de los que me gustan a mí! Lo anoto! :)
    http:;//abracalibro.blogspot.com.es

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  7. Hola!

    Me ha encantado tu reseña, tanto así que me voy a apuntar este libro para poder leerlo. Tiene un pinta estupenda!
    Besos!

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  8. No lo conocia pero tiene muy buena pinta! Muy buena reseña!!!

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  9. Hace tiempo topé con ella y me llamó la atención, después de leer tu reseña la tendré en cuenta seguro. Una historia dura, sí, pero creo que, como bien dices, puede merecer la pena leerla.
    Un besin

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  10. Ya tenía fichadito este libro, desde hace tiempo. Y ahora me dejas con muchísimas ganas.
    Besotes!!!

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  11. Pues estaba pensando en "otra novela de la guerra civil" cuando te he leído diciendo que aun así tenemos que leer este libro. Y vista tu puntuación pues me lo apunto, a ver si lo disfruto tanto como tú. Besos.

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  12. Lo leí hace tiempo y me encantó. de hecho, hizo que me comprara el siguiente que publicó El coraje de Miss Redfield, que aunque es de temática diferente también muy recomendable. Besos

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  13. Una novela que tengo ganas de leer,
    saludos

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