jueves, 5 de noviembre de 2015

NOVEDAD EDITORIAL: EL REGALO (ELOY MORENO)

El regalo
Eloy Moreno




FICHA TÉCNICA

Título: El regalo
Autor: Eloy Moreno
Editorial: Ediciones B
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 439
PVP: 17,00 €








ELOY MORENO

Nada nos dice la editorial sobre el autor en la primera ni en la segunda novela. Así que, al igual que hice en la segunda, os dejo lo que el propio autor nos dice en la solapa interior del libro:

Aprovecho este pequeño espacio para darte las gracias a ti, lector, lectora. Porque cada vez que lees uno de mis libros, cada vez que hablas de ellos, cada vez que los recomiendas, que los regalas..., me ayudas a seguir creciendo en este bonito mundo de la literatura. Gracias por estar ahí.

Me encantaría que me hicierais llegar tu opinión sobre este regalo.
eloymo@gmail.com
Twitter: @eloy_moreno
Facebook:eloymoreno.escritor

Tres son las novelas que hasta el momento ha publicado Eloy Moreno:
-El regalo





Abrázame y no me digas nada, solo abrázame


ARGUMENTO

Aquel era aparentemente un día más de su vida. Su mujer tenía que salir de viaje y él también, por lo que dejarían a la niña con los abuelos.
Salió del garaje con su flamante coche nuevo, aquel que durante tanto tiempo había deseado y en una lluviosa mañana partió hacia el destino que su jefe le había indicado.
Pero todo se torció cuando entró a tomar café en un restaurante de la autovía. Van a robarle su coche, ese en el que ha dejado buena parte de sus ahorros y, con él van a cambiar definitivamente su vida.






EL REGALO

-¿Me cuentas un cuento?
-Así que no eres tan niña, ¿eh?
-¿Sólo se les pueden contar cuentos a los niños?
-No, tienes razón, te cuento uno. (Página 16)

Aunque El regalo es una novela, es evidente que en muchos momentos de su lectura no podía dejar de pensar que en realidad se trata de un cuento. Un cuento para adultos, pero cuento al fin y al cabo.
Como cuento que es, al final del mismo tendrá su moraleja. La diferencia entre un cuento para niños y otro para adultos, es que a los niños hay que darles todo muy mascado, mientras que a los adultos, la moraleja más que una conclusión, debe abrirle caminos y puertas a la reflexión. Cada cual sacará su conclusión al final del mismo. Entre otras cosas, porque cada vida es muy diferente, tiene necesidades diversas y planteamientos de vida que nada tienen que ver.

Como diferente es la visión del futuro de un joven, de aquel que se encuentra en las últimas fases de su vida, aquellas en las que es consciente de que el tiempo se acaba, que apenas hay tiempo para nada:
-Cuando te jubiles se te habrán pasado las ganas de todo, no querrás hacer nada, salvo descansar y sobrevivir con la mierda de pensión que te habrá quedado. ¿Sabes que cuando a la gente mayor se le pregunta cuáles han sido los dos grandes errores de tu vida, la mayoría coincide en los mismos?
-¿En cuales?
-En haber hecho lo que se esperaba de uno en lugar de haber hecho lo que realmente quería hacer, y en no haber pasado más tiempo con sus padres y sus hijos. (Página 216)

Hay algunos momentos de esta novela que se acercan mucho al planeamiento de Albert Espinosa en su reciente novela El mundo azul, ama tu caos, aunque no llevados hasta el extremo de la misma (un joven al que por culpa de un cáncer le quedan días de vida). Pero sí que plantea la necesidad de plantearnos cada día como si fuera el último:
Durante los dos años que transcurrieron entre la muerte de mi madre y la de mi padre, recibí varias cartas suyas, unas cartas que lo leía con la ilusión de un enamorado, Unas cartas en cuyo remite siempre venía la misma fase: Si hoy fuera tu último día, ¿qué estarías haciendo? (Página 35)

Y nos conmina a hacerlo ¡ya!, sin la excusa de algún día, ese algún que nunca llega:
-¿Cuándo? -le preguntaba yo siempre.
-Algún día, algún día... -me contestaba.
Y aquel algún día, en mi infancia me parecía un ya, pero un ya que, lamentablemente, nunca llegaba. Conforme fui creciendo me di cuenta de que cuando un adulto dice algún día, significa nunca. (Página 36)

a pesar de ser una novela completamente diferente a Lo que encontré bajo el sofá, hay varios puntos en común con ella. Por una parte, al igual que en la anterior me recordaba a la famosa novela de El diablo cojuelo en el que un diablilo levantaba los tejados de las casas madrileñas para que el protagonista pudiera ver lo que ocurría en el interior de las viviendas, Lo que encontré bajo el sofá tenía muchas escenas en las que nos mostraba habitaciones de diferentes casas y la realidad de lo que allí pasaba. Un retrato de la crisis y de aquellos que la padecían. También en El regalo aparecen esas escenas puntuales de la vida de una serie de personajes con un punto en común: en un momento dado decidieron cambiar sus vidas.
El otro punto en común es, pese al aparente tono almibarado de la novela (volveré sobre el tema más adelante pero no os dejéis engañar por las frases sueltas que van apareciendo en la red) una crítica social muy dura, no solo contra los gobernantes, sino contra todos aquellos que ven pasar de un modo indiferente lo que está pasando. Por ejemplo:
-Sí, supongo, ahí afuera hay demasiado idiota. Y no hablo solo de políticos, hablo de los propios padres, muchos irían antes a una manifestación para que su equipo de fútbol no bajase de categoría que a una protesta para que mejoren las condiciones del colegio de sus hijos. (Página 239)


El regalo es desde mi punto de vista, como aquellas grajeas recubiertas con caramelo para ser tragadas de un modo agradable, pero que al cabo de un tiempo (a eso se le llama retrogusto) vuelve a la boca el sabor amargo que intentaban esconder.
Sí, El regalo es uno de esos libros que tiene muchos párrafos que sin duda merecen ser subrayados (o marcados con postit como es mi caso). Frases bonitas, que apelan a nuestros más dulces sentimientos. Frases que son las que he visto unas cuantas publicadas en Internet y que sin duda muchos colgarán en sus muros (nada nuevo, el propio autor lo dice en uno de esos párrafos):
-La vida está llena de gente que mueve la mente pero deja quietos los brazos, que leen miles de frases del tipo “cada día hay que vivirlo como si fuera el último”, o “dedícate a aquello que te haga feliz”, frases que comparten en Internet, con sus amigos, que ponen en las paredes de sus casas..., pero después no hacen absolutamente nada por cumplirlo, ese es el problema. (Página 217)

Pero solo es una fachada, el modo de atrapar al lector, que, sin apenas darse cuenta se verá metido de lleno en una historia que a no mucho tardar terminará interpelando no digo a su conciencia, sino a la propia realidad de su vida. ¿Qué vida? ¿A qué llamamos vida? Porque para eso también hay en la novela una frase demoledora (esta sin azúcar):
A todo se le puede llamar vida, claro que sí, como puedes llamar comida al bocadillo de un aeropuerto. (Página 323)

A lo que Eloy Moreno llama al lector con esta novela es a despertar, a reaccionar, a tomar decisiones como única vía posible para alcanzar nuestra felicidad y la de aquellos que están con nosotros:
La mayoría de la gente se pasa más tiempo hablando de sueños que persiguiéndolos..., porque hablar es sencillo, apenas requiere esfuerzo. El problema bien cuando les preguntas por qué no intentan hacer realidad esos sueños... En esos momentos sacan su escopeta, esa que tienen cargada de excusas y te apuntan con rabia. (Página 317)

Una novela repleta de personajes, pues junto a nuestro sufridor protagonista, son muy numerosos los personajes que con él interaccionarán en su peculiar descenso a los infiernos. Sí, porque lo que no sabe cuando sale esa mañana de su casa es que, su vida va a cambiar completamente, que va a perder prácticamente todo aquello que ha sido su vida hasta ese momento.





ALGUNAS FRASES

Ya os he dejado algunas frases, pero antes de rematar la reseña, quiero dejaros algunas que a modo de reflexión nos ofrece la novela:

La primera de ellas está relacionada con el hecho de la escritura:
A veces me pregunto adónde fueron a parar todas esas palabras que pensamos y nunca dijimos. ¿Quién sabe?, quizá se habían quedado flotando en el aire a la espera de caer algún día sobre el papel adecuado, a la espera de un disfraz de tinta que las hiciera visibles. (Página 37)

Por cierto, me ha hecho presente una antigua canción de Silvio Rodríguez, porque buena parte del libro es una reflexión sobre las cosas que hemos ido perdiendo por el camino de la vida. Y de todas ellas, quizás la más importante son nuestros sueños.
Adónde van las palabras
que no se quedaron
adónde van las miradas
que un día partieron
Acaso flotan eternas
como prisioneras de un ventarrón
o se acurrucan entre las rendijas
buscando calor.
Acaso ruedan entre los cristales
cual gotas de lluvia que quieren pasar
acaso nunca vuelven a ser algo?
acaso se van
y adónde van
adónde van?
¿Adónde van? (Silvio Rodríguez)

Y hablando de palabras, una que se va quedando en nuestro interior sin salir:
Te quiero, dos palabras tan sencillas como complicadas, tan presentes como esquivas, tan pequeñas como el amor cuando se olvida, tan grandes como la felicidad que trae una nueva vida. (Página 39)






IMPRESIÓN PERSONAL

He de confesar que tenía una cierta desconfianza, a pesar de lo muchísimo que me gusto Lo que encontré bajo el sofá, a la hora de enfrentarme a El regalo, porque las frases promocionales de las que está plagada Internet, rezuman dulzura con toque de libro de autoayuda, algo que no es precisamente santo de mi devoción.
Pero no es eso precisamente El regalo, pues me ha dejado su lectura un tanto noqueado, pues tras su aparente dulzura es una interpelación al lector para reflexionar sobre su vida, sus sueños, su familia, el amor. Y en esas reflexiones no siempre he podido salir indemne.

Se lee con rapidez, aunque esa lectura no está desprovista de mucho sufrimiento (al margen de lo que pueda interpelar o no a cada uno de los lectores) y es que al pobre protagonista no paran de sobrevenirle una desgracia (al menos en apariencia) detrás de otra. Ya decía que yo que la novela no es tan “dulce” como en principio pudiera aparentar.

Una novela que, cuando la termines, desearás abrazar con todas tus fuerzas a tus seres queridos.





Gracias a Ediciones B que me ha proporcionado un ejemplar de El regalo para su lectura y reseña.





VALORACIÓN: 9/10



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10 comentarios:

  1. Pues paso un poco por encima que lo tengo esperando en casa y quiero ponerme con él en breve.

    Besos

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  2. Es la primera reseña tan buena que leo. Casi todas han puetso algún pero y así pero ya veo que para ti es perfecta. Me alegro porque su primera novela me encantó pero la segunda...se quedó algo en el límite para mi y no sabía que hacer respecto a esta.
    Un beso!

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  3. De este autor leí El bolígrafo de gel verde y la verdad es que me gustó. Tengo pendiente la segunda y esta que hoy nos traes. Ya veremos qué me parece.
    Besos

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  4. No he leido nada de este autor la verdad, pero creo que tampoco me llama mucho la atención. No me gusta en exceso las novelas con moralinas, así que dudo mucho que lo lea.

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  5. Llevo la mitad y me está gustando mucho. No puedes evitar reflexionar sobre muchas cosas

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  6. Me ha encantado...y me ha hecho plantearme demasiadas cosas. Aún lo estoy asimilando. Duele
    Un abrazo

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  7. Pues temía este libro por lo mismo que tú, me daba la impresión de ser de autoayuda sobre todo. Pero veo que no. Que voy a tener que leerlo. Aunque aún tengo el anterior del libro pendiente en la estantería.
    Besotes!!!

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  8. Pues tengo sus dos anteriores novelas en casa, Pedro, y aún sin leer, así que antes leeré lo que tengo y ya si me gustan me hago con esta nueva novela.

    bsos!

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