viernes, 8 de abril de 2016

ENCUENTRO CON JORGE DÍAZ

El pasado 30 de marzo en la sede de Penguin Random House en Madrid, tuve el placer de asistir a un encuentro con Jorge Díaz, el autor de Tengo en mí todos los sueños del mundo.

Para abrir fuego, el mismo se realizó una pregunta en la que suponía, con mucha razón, que estábamos interesados: ¿Cómo llegó hasta Tengo en mí todos los sueños del mundo?
Cuando escribió su anterior novela Cartas a Palacio, ambientada en el periodo de la Gran Guerra en España (lo de llamarla la Primera Guerra Mundial vino luego cuando tuvo lugar la segunda), tiró de hemeroteca para documentarse y encontró sin buscarlo la noticia de un naufragio en el que murió el compositor Enrique Granados y el naufragio del Príncipe de Asturias, aunque comprobó que eran dos naufragios diferentes.
También encontró la historia de las estatuas “gafadas” que viajaban en el Príncipe de Asturias y le hizo gracia incluirlas en una novela porque nunca había escrito una con un toque esotérico, aunque luego vio que podía hacer una historia mejor que la de las propias estatuas.
Le gustó la historia de este barco que se va a pique como una alegoría de la propia Europa que se estaba hundiendo con la guerra.
El punto común de todas las historias sería el embarque en el barco. No había otro remedio, porque el Príncipe de Asturias tardo en irse al fondo del mar cinco minutos y no daba tiempo para contar una historia como la del Titanic que tardó casi cinco horas en hundirse.

Tengo en mi todos los sueños es una novela en la que confluyen numerosas historias, porque su autor nos dice que a él lo que le gusta es contar muchas historias divertidas.
Aunque la historia de Gabriella es inventada, si hay algunos personajes reales, Lo es por ejemplo la historia del párroco de Soller que el autor encontró cuando se documentaba sobre el tema de los matrimonios pactados. Un párroco que tenía una especie de agencia matrimonial que tenía fama de no fallar a la hora de elegir pareja.

Comentamos que había conseguido un gran equilibrio entre todas las historias, aunque la protagonista principal para el autor sea Gabriela. Y de ahí pasamos a hablar de cuál era el personaje favorito de cada uno, que para el autor es Raquel (que hubiera dado pos sí misma para una novela)
Cuando le preguntamos cómo era posible mantener tantas historias a la vez, todas tan equilibradas e interesantes, nos dijo que el secreto es que él es guionista (de Hospital Central entre otras series) y por obligación ha de llevar varias tramas a la vez.

Nos confesó que en el primer borrador no existía el personaje del periodista. Una figura que surgió al introducir en la novela unos pequeños artículos periodísticos. También por el contrario, desapareció el personaje de un anarquista.

Nos contó que el primer borrador de la novela lo escribió en seis o siete meses y que en total estuvo diez meses, apurado por los plazos para que coincidiera con el aniversario del hundimiento del barco.

Le pregunté por la Oficina pro cautivos, una iniciativa del rey Alfonso XIII que aparece en Tengo en mí todos los sueños del mundo y de la que ya había escrito en Cartas a Palacio. Efectivamente hay algún personaje que ya aparecía en la anterior.
Un tema del que por cierto también nos habla Antonio Gómez Rufo en Madrid. La novela (normal porque son amigos y Jorge Díaz le pasó documentación) y en Los ángeles de hielo de Toni Hill, publicada también hace pocos días.

Nos habló de que en aquella época un pasaje de un barco era muy caro y era el medio en que los emigrantes intentaban ir a buscar una nueva vida. Por eso las familias se empeñaban y elegían al más brillante para que intentara triunfar. Por eso en el barco viajaba no solo el emigrante con sus sueños, sino con todos los sueños de los que le enviaban, con la esperanza de que triunfara y les mandara dinero para pasajes para el resto de la familia.

De ahí el poema de Fernando Pessoa al comienzo del libro y que da título a la novela:
«No soy nada.
Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo».

Una historia de la emigración que suena muy de ahora y es que hay muchas cosas en la novela que son muy actuales porque la historia es muy cíclica.

Nos habló a propósito de los emigrantes, que existían en aquella época captadores de emigrantes

Jorge Díaz se define a si mismo como un escritor profesional. Se sienta todos los días a escribir y hace “horario de oficina”.
No tiene manías, aunque no pone música porque entonces canta y se distrae.
Cuando está acabando a la novela, se levanta a las cuatro de la mañana porque le cunde mucho, aunque luego se vuelva un rato a la cama.
Aunque no es de esos autores que tiene una escaleta con la estructura de la novela perfectamente desarrollada, sí sabe cómo va a acabar.

Al tratarse de varias historias, le preguntamos si las escribía por separado y luego las montaba. Nos contestó que prefiere escribir todo a la vez, porque así se divierte más.
Hay cosas al ponerse a escribir que ya tiene documentadas y otras que busca mientras lo hace, como por ejemplo al letra de las canciones que aparecen en la novela.

Esto de la documentación nos explicó que para él era como las croquetas: Si hay jamón, haces croquetas de jamón. Si hay pollo, las croquetas serán de pollo. Por eso, lo que encuentra es lo que pone. Si por ejemplo encuentra en su búsqueda de documentación el precio de una camisa de la época, esta puede aparecer en una escena. Si no, el protagonista entrará en la sastrería y se limitará a ver la camisa.






IMPRESIÓN PERSONAL

Siempre es muy interesante y gratificante un encuentro de este tipo con el autor de una novela. Además, ya había leído la novela cuando asistí al encuentro, de ahí que puedas profundizar y hablar de muchas más cosas relacionadas con la misma con el autor.
Me agradó mucho la afabilidad de Jorge Díaz, la cercanía que nos mostró, su disposición a aclararnos todo lo que quisiéramos preguntar sobre la novela, su sentido del humor… Algo que no aparece reflejado en esta crónica, pero que fue una constante en todo el encuentro.

Un encuentro que terminó con nuestra sesión de fotos y la firma de los libros que llevábamos.

Solo me queda emplazaros a leer su novela: Tengo todos los sueños del mundo, una novela que te cautivará. Si quieres saber más de ella, pincha AQUÍ para leer la reseña de la misma.




FICHA TÉCNICA

Título: Tengo en mí todos los sueños del mundo
Autor: Jorge Díaz
Editorial: Plaza & Janés, 2016
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 523







6 comentarios:

  1. Muchas gracias. Para mí fue una tarde especialmente divertida en un mes lleno en entrevistas...

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  2. Fue una tarde muy divertida, me lo pasé muy bien.
    Un beso!

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  3. Deseando leerla y más después de vuestras opiniones. Así que también Toni Hill ... ahora me pica todavía más la curiosidad con su novela. Besos.

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  4. Un encuentro muy divertido, la verdad es que la novela me había encantado y el autor me pareció muy pero que muy majo.
    Besos.

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  5. Se ve que fue una tarde genial. Muchas gracias por compartirla! Y un autor con el que tengo ganas de estrenarme. A ver cuándo me animo.
    Besotes!!!

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