jueves, 7 de julio de 2016

LA CAÍDA DE LOS GIGANTES (KEN FOLLET)

La caída de los gigantes
Ken Follet



FICHA TÉCNICA

Título: La caída de los gigantes
Autor: Ken Follet
Editorial: Plaza & Janés Editores
Encuadernación: Tapa dura
Páginas: 1.024
PVP: 24,90 €






Editorial: DeBolsillo, 2013
Encuadernación: Tapa blanda, bolsillo
Páginas: 1.024
PVP: 12,95 €







KEN FOLLET


Este es el resumen que la editorial nos da de su biografía:

Ken Follett nació en Cardiff (Gales), pero cuando tenía diez años su familia se trasladó a Londres. Se licenció en filosofía en la Universidad de Londres y posteriormente trabajó como reportero del South Wales Echo, el periódico de su ciudad natal. Más tarde consiguió trabajo en el Evening Newsde la capital inglesa y durante esta época publicó, sin mucho éxito, su primera novela. Dejó el periodismo para incorporarse a una editorial pequeña, Everest Books, y mientras tanto continuó escribiendo. Fue su undécima novela la que se convirtió en su primer gran éxito literario.

Ken Follett es uno de los autores más queridos y admirados por los lectores en el mundo entero y la venta total de sus libros supera los ciento cincuenta millones de ejemplares.
Está casado con Barbara Follett, activista política que fue representante parlamentaria del Partido Laborista durante trece años. Viven en Stevenage, al norte de Londres. Para relajarse, asiste al teatro y toca la guitarra con una banda llamada Damn Right I Got the Blues.
En 2010 fue galardonado con el Premio Qué Leer de los lectores por La caída de los gigantes.







ARGUMENTO de LA CAÍDA DE LOS GIGANTES


Un joven minero galés que sobrevive en las trincheras a la incompetencia de sus oficiales
Un ama de llaves seducida, embarazada y abandonada por su aristocrático señor.
Dos hermanos que aman a la misma mujer.
Una joven heredera estadounidense que se abre de piernas con quien no debe y queda embarazada.
Dos amantes de países enemigos separados por una guerra.

¿A que suena todo esto? A folletín.
Folletín. Palabra que procede del francés feuilleton, que es el diminutivo de feuillet, hoja. Página de un libro. Este género dramático de ficción se caracteriza por un argumento poco verosímil que suele recurrir a la temática amorosa, sin olvidar en muchos casos darle un aire misterioso o escabroso, y en que lA simplicidad psicológica de sus personajes es la nota predominante.
Por tanto Folletón (Follet-on)sería un folletín grande.






LA CAÍDA DE LOS GIGANTES


He de reconocer que este fue uno de los libros que más curiosidad despertó en mí en los últimos tiempos, porque si bien desde que salió al mercado se encaramó en la lista de los más vendidos, tengo la impresión de que en este caso ser el más vendido no equivale a ser el más leído.
Entiendo que La caída de los gigantes no es precisamente un libro de bolsillo, y que sus más de mil páginas y sus casi dos kilos de peso no lo convierten en el libro ideal para leer en un transporte público y menos aún para llevarlo a cuestas todo el día.
Enfrentarse por otra parte a más de mil páginas con un precio que ronda los veinticinco euros no es precisamente un estímulo. O también es posible que la campaña de marketing haya sido muy eficaz, lo cual sumado a la emisión en televisión de la versión de su obra conocida, Los pilares de la tierra, incrementara el interés por el libro de Ken Follett tanto de sus lectores habituales, como de otros ganados a la causa por la serie televisiva.
En mi caso el precio no es problema porque proceden de mi biblioteca habitual.
Tras nueve días de lectura y cuatro de reflexión posterior para asentar y organizar mis ideas, este fue el comentario que en su día hice de la novela

La caída de los gigantes es la primera entrega de una trilogía llamada The Century en la que Ken Follett ha hecho una revisión de la historia del siglo XX, a través de la historia de cuatro familias.


Comienza con uno de los acontecimientos más absurdos y más cruentos del Siglo XX, la Primera Guerra Mundial, y junto a él uno de los hechos que han marcado el devenir de la historia del siglo pasado: la revolución rusa. No es un periodo muy largo el que abarca la historia pues abarca, pasada una breve introducción en Enero de 1911, desde Enero de 1914 a Enero de 1924.

Los principales temas que abarca son:

1.- La Primera Guerra Mundial
Una de las cuestiones históricas que nunca he entendido es el por qué de la Primera Guerra Mundial. Siempre me ha parecido un exagerado "efecto mariposa" por el que el asesinato del archiduque de Sarajevo desembocó en la muerte de diez millones de personas.
Después de leer el libro, el siguiente párrafo resume parte del disparate:
«En todos los países, quienes estaban a favor de la guerra habían acabado por imponer su opinión. Los austriacos habían atacado Servia cuando podían haberse contenido; los rusos se habían movilizado en lugar de negociar; los alemanes se habían negado a asistir a una conferencia internacional para encontrar una solución negociada al conflicto; a los franceses les habían ofrecido la ocasión de permanecer neutrales y la habían rechazado; y ahora los británicos estaban a punto de tomar parte activa cuando podían haberse quedado fácilmente al margen». (Página 325)


Pero sigo sin tener muy claro el por qué de tanto interés en la guerra. Como en todas las guerras, el dinero está detrás de la misma. En la primera guerra del golfo, el petroleo de Kuwait era directamente la causa. En la segunda guerra del golfo, la presencia de armas de destrucción masiva era la excusa, pero la industria armamentística americana, los contratos para reconstruir lo que iban a destruir y por supuesto el petróleo, eran las causas reales de la misma. 

Muy significativo lo que dice el autor por boca de uno de sus personajes: 
«Yo opino que esta es una guerra capitalista que no tiene nada que ver con los trabajadores». (Página 480)

No veo suficientemente claros los motivos económicos para entrar en la guerra, pero me ha quedado en cambio clarísimo por qué la contienda no podía quedar en tablas pese a la sangría de vidas humanas que llevaban los dos bandos. La guerra se había transformado en una cuestión de todo o nada. El perdedor pagaría los costes de la guerra, con lo que el vencedor podría saldar su deuda y salir adelante. Un armisticio sin vencedores ni vencidos, suponía la ruina para todas las partes.
Lo que tampoco consigue explicar el libro, tal vez porque la estupidez humana no tiene expiación, es la ineptitud de los oficiales de ambos bandos, responsables de una carnicería humana sin precedentes. Una guerra en la que se enviaba a miles de hombres en línea a pecho descubierto a morir irremisiblemente acribillados por las ametralladoras enemigas, en un vano intento de conquistar un palmo de terreno.
Para que os hagáis una idea, en la batalla del Somme, la primera gran batalla en la que intervinieron las tropas británicas, murieron 400.000 hombres. Es como si en el Estadio Santiago Bernabéu, o el Nou Camp que para el caso es el mismo, con sus gradas repletas de espectadores, desde el centro del campo los ametrallaran, bombardearan y gasearan hasta no dejar a nadie vivo. Y hecho esto vaciaran el campo de cadáveres y volvieran a llenar el estadio para repetir la maniobra hasta un total de cuatro veces.


2.- 
La Revolución Rusa
Uno de los acontecimientos mundiales que marcó el siglo XX, fue sin duda la revolución rusa, que comienza en medio de la Primera Guerra Mundial, seguramente porque las masacres y la hambruna que por culpa de la guerra tuvo que sufrir el pueblo que, propiciaron el levantamiento popular.
Sorprende encontrar a un Lenin que fue agente de los alemanes, que pagaron su retorno a Alemania porque el triunfo de la revolución por la que luchaba Lenin, supondría poder cerrar el frente ruso, puesto que los revolucionarios rusos eran partidarios de la paz con Alemania. Otra cosa es lo que a continuación vino, una lección que por cierto siguen sin aprender los grandes estrategas mundiales, que arman al enemigo de tu enemigo, pensando que luego va a ser tu amigo y luego pasa lo que pasa, que acabas de armar a los talibanes y semejantes.
Una revolución rusa con sus luces y sus sombras. Porque la situación del proletariado frente a una clase aristocrática y dominante era insostenible, entre otras cosas por la inutilidad de la misma para mejorar las condiciones de vida de los que tenía casi como esclavos a su servicio, lo que propició que en una economía que se huída, los primeros en sufrir las consecuencias fueran los más pobres (¿Os suena eso de quiénes son los que siempre comienzan perdiendo en una situación de crisis económica? Pues que se anden con pocas tonterías los que en el mundo mandan, no vayan a resucitar de la nada antiguos principios ya caducos)
Pero sombras, porque ya desde un primer momento y en aras de la victoria y el mantenimiento de una revolución social, junto con los aristócratas y los poderosos, cayeron también las libertades. Y comenzó una represión sin freno ni control que terminaría causando en Rusia más muertos que en todas las guerras mundiales en las que tuvo que participar.


3.- 
Los derechos de la mujer
La universalidad del voto, allí donde es posible votar, no es una conquista antigua, sino muy reciente. No solo es que ninguna mujer tuviera derecho a voto, sino que no todos los hombres tenían derecho al mismo. Esta es una situación que la Primera Guerra Mundial (algo bueno tenía que tener tanto desastre) ayudó a cambiar, porque si los hombres tenían derecho a morir en la guerra, también tenían derecho a participar en la decisión de sus gobernantes de involucrarles en la misma.
Por otra parte, la ausencia de hombres, que o estaban muertos o participando en la guerra, hizo que muchas de las actividades en las que no estaba permitida la participación de las mujeres, tuvieran que echar mano de ellas, pudiendo así demostrar que valían tanto como un hombre, aunque no las pagaran ni la cuarta parte que a los mismos.
Una concienciación que a no mucho tardar consiguió el derecho al voto a algunas mujeres y posteriormente a todas.


4.- 
El laborismo
Tanto Ken Follet como su mujer son convencidos laboristas, de ahí que el libro esté redactado desde ese punto de vista. Aunque no seamos británicos, es muy interesante ver cómo fueron los inicios del laborismo, como eran las campañas políticas, cómo eran sus mítines.
Esos pensamientos, son puestos en boca de alguno de sus personajes, como cuando dice: 
«La monarquía simboliza la ineptitud, la crueldad y la derrota, no la legitimidad». (Página 695)



LOS PERSONAJES

No soy muy partidario de detallar los personajes que aparecen en una novela. En este caso, porque me servirá a mí mismo de guía para cuando salga la segunda parte, voy a hacer una breve reseña de los mismos.


Foto de personajes tomada de:http://spaska.deviantart.com/art/Fall-Of-Giants-characters-430179701 

Hay que darle todo el mérito que se merece a Ken Follet, porque si difícil es un circo de dos pistas, mucho más lo es mantener la atención sobre cinco familias que conllevan un mínimo de ocho personajes principales, todos a la vez. Es señal de un magnífico esquema previo, que permite mantener este malabarismo con ocho personajes en el aire, sin que ninguno se caiga al suelo.
Cada grupo de personajes viene a representar los principales países que tomaron parte en la Primera Guerra Mundial, aunque sorprende que pese a desarrollarse los combates principalmente en Francia, se ningunee a este país del que no hay un solo personaje, ni siquiera mínimamente secundario.

Familia Williams
Representan en este relato al pueblo británico. Son una familia galesa que vive del carbón y dos de sus miembros son parte importante de este relato, por una parte Billy, el hijo pequeño, a través del cual veremos la guerra desde el punto de vista de un soldado en las trincheras.
Por otra parte Ethel la hermana, que pese a la estricta educación religiosa de sus padres, no duda en rebelarse, aunque la rebelión traiga consecuencias que cambiarán su vida. Luchadora tenaz, saldrá adelante, luchando además por el derecho de todas las mujeres, tanto a un trabajo y un sueldo digno, como al derecho al voto.


Familia Fritherbert
Frente al pueblo llano y trabajador, aparece esta familia como el contrapunto obligado, la más rancia aristocracia inglesa, perfectamente definida en el siguiente párrafo:
«Estaba claro que era la voluntad de Dios que los Fritzherbert gobernaran a sus semejantes y que vivieran de manera acorde a su condición, pero Fritz pensaba que no había hecho nada que justificase la fe que Dios había depositado en él»(Página 47)
Sin duda Fritz es el encargado de ocupar el lugar del villano en la narración: 
«Los hombres como Fritz eran tan peligrosos... Con sus formas y sus modales impecables serían capaces de llevar al mundo a la destrucción». (Página 283)

Lo más logrado del personaje, es que pese a ser el villano, no es un malo absoluto, sino que tiene sus luces y sus sombras, y pese a todo, también tiene un lado positivo.
Maud es su hermana, casi la otra cara de la moneda, mucho más en contacto con la realidad de los que sufren, defensora también del voto para la mujer. Vivirá una de las grandes historias de amor del libro.


Familia Ulrich
Esta es la versión de la guerra desde el lado alemán, a través de una aristocrática familia alemana y de su hijo Robert, que pese a ser un firme partidario de la paz, termina envuelto en la guerra. Él será el que viva una aventura de amor en contra de todas las posibilidades de triunfo con Maud.


Familia Kostin
Para saber la realidad rusa, tanto de su participación en la guerra como de la propia revolución rusa, tenemos a esta familia con sus dos hermanos. Grigori es el mayor y desde muy pequeño ha tenido que sacar adelante a su hermano Lev pues su padre fue ahorcado por el príncipe del pueblo y su madre murió tiroteada por el ejército del zar en una manifestación. Eso hace que ya desde niño tenga una concienciación política muy alta en contra del zarismo y de lo que este representa.
Su hermano Lev por contra no deja de ser un golfo caradura, un ladronzuelo que irá intentando sacar de la vida todo el partido posible sin importarle las consecuencias que tengan para los demás.


Familia Dewar
Representan a la alta sociedad americana. Gus, hijo de un senador y asesor del presidente Wilson es a través del cual veremos el punto de vista de los Estados Unidos en todo el conflicto.






IMPRESIÓN PERSONAL

Definitivamente, este libro es un gran folletín. Pero conviene hacer algunas matizaciones importantes, porque algunos de los considerados maestros de la literatura, su género predilecto fue el folletín. Basta con recordar a Alejandro Dumas, Charles Dickens, o del lado español a Benito Pérez Galdós.
¿Cuál es pues la diferencia entre un buen y un mal folletín? Pues que estos autores supieron en todo momento reflejar el ambiente de una época, ese Londres victoriano, esa sociedad madrileña, y aunque sus personajes no tengan siempre una gran profundidad psicológica, han sabido conectar con una serie de estereotipos que los han convertido en universales, como Oliver Twist en el niño huérfano y abandonado, D’Artagnan el mosquetero como el espíritu de la amista y la unión (uno para todos y todos para uno).
Sin ser un dechado de perfección, los personajes de la novela de Ken Follet marcan una serie de estereotipos que funcionan muy bien, pero al mismo tiempo están más dotados de vida que un simple retrato de cartón piedra.
Aunque no he creado un capítulo para hablar de Ken Follet, es evidente que pocos escritores tienen su buen hacer y su experiencia, pues solo desde su personalidad y su vasta experiencia como escritor puede escribirse un libro tan complejo como éste.
Por mucho que se trate de un folletín, hay que saber ganarse al público desde la primera página para animarle a continuar con las mil que le quedan todavía por delante. 
Por eso, con mucha habilidad, antes de meterse en honduras sobre los por qués o los cómos de la gran guerra, nos da una introducción con uno de los personajes, que no va a ser de los más importantes, pero que es imposible que no capte nuestra atención. Nada mejor para ello que llevarnos al interior de una mina galesa (recordando sus ancestros) de la mano de los miedos y las expectativas de un niño de trece años que comienza a trabajar en la mina.
Tiene antes de empezar unas páginas en la que por nacionalidades aparecen todos los personajes que vamos a encontrar en el libro. No tuve necesidad de consultarlo ni una sola vez, lo cual dice mucho a favor del autor, que maneja unos malabares con ocho personajes sin que se le caiga ninguno al suelo y manteniendo la atención del lector sobre todas las historias que van sucediéndose, sin perderte ni liarte en ningún momento.

No es un libro para eruditos. Tiene muy claro el autor lo que pretende y para quién lo pretende como nos demuestra en su entrevista publicada en la revista Que leer:
El lector no quiere un libro de historia. Si por casualidad el lector aprende algo sobre historia, pues fantástico. Pero esta no es la razón por la que él o ella eligieron este libro. La gente elige mis libros porque quiere disfrutar de sumergirse en la vida de otras gentes comunes y corrientes.

Por otra parte, probablemente consciente Ken Follett de que su público es en buena parte femenino, un público al que como norma general no le gustan las “batallitas”, pese a tratarse de un libro sobre la Primera Guerra Mundial, las batallas que se nos describen son una gota en el océano de las mil páginas.
Descripciones mínimas pero inevitables, como la batalla de Somme, la primera en la que intervinieron los británicos, fundamental para comprender el sinsentido de aquella lucha. Por cierto que dicha escena también fue narrada en La canción del verano, un gran libro sobre la Primera Guerra Mundial pero que en ningún momento entra a analizar el por qué de la misma.
Hay un par de breves escenas en el frente ruso, y otra más cuando los americanos intervienen por fin en la guerra, una intervención que no sabía yo hasta que punto fue decisiva para cambiar el curso de la guerra, al entrar tropas nuevas y de refresco. Hay una escena que no puede ser otra cosa que un homenaje al final de Adios a las armas, con un soldado muriendo de un modo absurdo cuando está a punto de firmarse el alto el fuego.
Queda claro pues, que aunque no te gusten las batallas, no vas a tener problemas con este libro.

No he hablado hasta ahora directamente de lo que opino del libro, aunque me imagino que las cuatro estrellas y tres mil palabras, son señal de que este es un libro importante.
No es perfecto, pero tiene la virtud de captar tu atención desde el primer instante. Tal disparidad de hisotiras, por muy bien trenzadas que estén, hace que el ritmo en algunos momentos, pese a ser muy rápido, sea irregular.
Mil páginas pueden invitar a meter la tijera. Lo curioso es que es en alguno de los primeros capítulos en los que el libro puede ser más premioso, deteniéndose demasiado en la descripción de una casa señorial, bien sea para que sirva de contraste con el mundo de los mineros y su pobreza que acaba de describirnos, pero podía haberse aligerado.
Captar tu atención durante mil páginas y además conseguir que adquieras algunos conocimientos de la historia mundial no es precisamente poco mérito. ¿Es un folletín? Sí, pero ahondar mucho más en la personalidad de los personajes es probable que hubiera dado lugar a una obra maestra, pero por contra la hubieran leído hasta el final cuatro personas, que no es precisamente el objetivo de ningún autor, que más que el reconocimiento de la crítica, quiere el reconocimiento del público, reconocimiento que viene determinado no por cuatro palmaditas en la espalda, sino por unas ventas millonarias.


Espero haberte servido de ayuda a la hora de decidirte o no por este libro. Desde luego, si no eres un lector habitual, probablemente este no sea el libro más adecuado para tí.


Lectura facilitada por la Biblioteca Municipal de Móstoles




VALORACIÓN: 8/10






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6 comentarios:

  1. Lo leí hace bastante tiempo y guardo un grato recuerdo de ella, pero también recuerdo que quedé un poco harta de este género, por lo que no continué con la trilogía. Quizás lo haga en un tiempo. Magnífica reseña como siempre. Un salud.

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  2. Este caerá tarde o temprano. Leí no hace mucho "Un mundo sin fin" y aún conservo ese buen sabor de boca que te dejan las grandes historias. Fantástica reseña.

    Un abrazo ;)

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  3. Muy bueno tu análisis de la novela. Lo leí hace ya tiempo y con miedo, que no es este autor de mis favoritos precisamente. Y esta novela me gustó. También la siguiente. Me queda el último de la trilogía por leer. A ver cuándo me animo.
    Besotes!!!

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  4. La verdad es que estos libros me apetecen pero son tan largos que nunca les encuentro el momento. Ahí los tengo esperando.
    Besos

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  5. Me apunto la trilogía The Century(La caída de los gigantes, el invierno del mundo y El umbral de la eternidad). Aunque si me pudieras decir la trilogía donde se sitúa Los Pilares de la Tierra para comenzar desde el principio en tapa blanda claro esta jejejee.Gracias.

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  6. Me lo regaló mi madre cuando salió pero el libro desapareció de casa...de hecho, lo había empezado a leer y ya no pude continuar. Y la verdad es que me ha encantado el repaso que has hecho del contesto histórico...se nota que lo disfrutas. Una gran reseña Pedro.

    Lo leeré en cuanto tenga oportunidad, besitos

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